
Aprender jugando: cómo los juegos estimulan el aprendizaje en la primera infancia
🌱 Introducción: el poder del juego en los primeros años
Durante los primeros años de vida, los niños aprenden más de lo que imaginamos. Cada sonido, textura, color y movimiento se convierte en una oportunidad para descubrir el mundo. En esta etapa, el aprendizaje no ocurre a través de libros o clases estructuradas, sino principalmente a través del juego.
Jugar no es solo una forma de entretenerse: es una necesidad fundamental para el desarrollo infantil. Cuando un niño juega, explora, experimenta, se expresa y aprende sin darse cuenta. Por eso, fomentar el juego desde los primeros meses es una de las mejores inversiones que los padres pueden hacer en el futuro de sus hijos.

🎲 ¿Por qué el juego es tan importante para el aprendizaje?
El juego es la herramienta natural con la que los niños desarrollan sus capacidades cognitivas, emocionales, sociales y físicas. De hecho, diferentes estudios demuestran que el juego libre y guiado estimula áreas del cerebro relacionadas con la memoria, la atención, la creatividad y la resolución de problemas.
Cuando un niño construye una torre con bloques o simula que es un médico cuidando a su muñeco, está mucho más que “pasando el rato”: está aprendiendo a pensar, crear, comunicarse y relacionarse.
Veamos cómo el juego potencia cada aspecto del desarrollo infantil:
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🧠 Desarrollo cognitivo: mejora la concentración, la memoria y la comprensión de causa y efecto.
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💬 Lenguaje y comunicación: al jugar con otros, los niños aprenden nuevas palabras, expresan emociones y desarrollan su capacidad de diálogo.
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❤️ Inteligencia emocional: el juego enseña a manejar la frustración, compartir, esperar turnos y comprender las emociones de los demás.
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🏃♀️ Desarrollo físico: saltar, correr o manipular objetos fortalece músculos, coordinación y equilibrio.
🧩 Tipos de juegos que estimulan el aprendizaje según la edad
Cada etapa de crecimiento tiene su propio tipo de juego ideal. Lo importante no es la cantidad de juguetes, sino elegir actividades adecuadas a la edad del niño y permitirle explorar libremente.
👶 De 0 a 12 meses: descubrir el mundo con los sentidos
En esta etapa, los bebés aprenden explorando con el tacto, el oído y la vista.
Ideas de juego:
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Sonajeros de diferentes sonidos.
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Mantas sensoriales con texturas.
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Juegos frente al espejo.
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Cantar y jugar con las manos (“palmas, palmitas”).
Beneficio: estimulan la curiosidad, la atención y el vínculo afectivo con mamá y papá.
🚼 De 1 a 3 años: experimentar y moverse
Aquí los niños comienzan a caminar, imitar y usar la imaginación.
Ideas de juego:
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Apilar bloques o encajar piezas.
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Juegos de imitación (cocina, médico, familia).
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Cuentos interactivos con imágenes grandes.
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Juegos al aire libre con pelotas o burbujas.
Beneficio: fortalecen la motricidad, el lenguaje y la capacidad de resolver problemas.
🧒 De 3 a 6 años: crear, imaginar y cooperar
A esta edad, los niños disfrutan los juegos de roles, las historias y las actividades con otros.
Ideas de juego:
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Construcciones con piezas pequeñas (tipo Lego).
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Pintura, plastilina o manualidades.
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Juegos de mesa simples (memoria, dominó, lotería).
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Disfraces y teatro en casa.
Beneficio: estimulan la creatividad, la socialización y el pensamiento lógico.

🏡 Cómo los padres pueden fomentar el juego en casa
No hace falta tener una sala llena de juguetes. Lo más valioso que un niño necesita para jugar es tiempo, espacio y atención.
Algunas recomendaciones para acompañar el aprendizaje a través del juego:
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Dedica tiempo diario al juego compartido. Aunque sean 15 minutos, ese tiempo de conexión fortalece el vínculo afectivo.
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Sigue la iniciativa del niño. Permítele elegir qué y cómo jugar. El aprendizaje surge cuando hay libertad.
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Usa materiales simples. Cajas, cucharas, telas o botellas pueden convertirse en grandes juguetes.
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Evita la sobreestimulación. No es necesario llenar la casa de juguetes o pantallas; el juego más valioso es el que deja espacio para imaginar.
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Celebra los logros. Cada nueva habilidad —apilar tres bloques, saltar solo, inventar una historia— es un gran paso en su desarrollo.
Conclusión: jugar también es aprender
El juego es mucho más que un pasatiempo: es la manera en que los niños entienden el mundo, desarrollan su pensamiento y descubren quiénes son. Cuando los padres fomentan el juego, están educando desde el amor y la curiosidad.
En el Colegio Meraki creemos que la educación comienza con experiencias significativas, y no hay experiencia más poderosa que aprender jugando.
A través del juego, los niños crecen felices, seguros y preparados para los desafíos del mañana.



